martes, 1 de noviembre de 2016

TRABAJO INTEGRADOR

TRABAJO FINAL INTEGRADOR

Curso de Capacitación:” El manejo de la información escolar en la Era Escolar”
Capacitador: Profesora Giselle Possi
Autor del Trabajo: Gabriela Elizabeth del Valle Quiroga
Título: Profesora de Lengua
Nivel de Enseñanza: Secundaria
Espacio Curricular: Lengua
Lugar: Escuela Secundaria de Amberes
Destinatarios: 3° año, única división, con 20 alumnos de la edad de 13 años, siendo este grupo homogéneo en cuanto a resolución de tareas, participación activa y buenos lectores.
Horas Cátedras: 80 minutos
Contextualización de la Propuesta Didáctica: El grupo clase trabajaron con Mitos y leyendas, junto a las características de cada género, por lo que esta propuesta pretende la fijación de contenidos.
Objetivos:
·         Afianzar características de los Mitos y su intencionalidad estética.
·         Identificar a este género como relatos acerca de los orígenes.
·         Distinguir la ficcionalidad en el texto.
Contenidos:
     El mito. Intencionalidad estética y trama narrativa. Los relatos acerca de los orígenes. El Mito y la Literatura. La ficción
Actividades de Inicio:
Se escribirán en la pizarra palabras claves:” Mitos- narraciones populares- ficción- relatos anónimos- héroes” para realizar un repaso de la clase anterior.
Actividades de Desarrollo:
Los alumnos leerán con la ayuda del docente el texto “El mito de Osiris”, el mismo pertenece a la mitología egipcia y explica la formación de distintos elementos de la naturaleza. 

El mito de Osiris
En los orígenes sólo existía Nuu, el agua primordial, oscura y fría, que contenía el germen de la vida futura Nuu lo ocupaba todo hasta que surgió, nacido por propia voluntad, sin padre ni madre, Atom, el que hizo a los dioses y creó el Universo sin que él hubiera sido creado. Atomse replegó sobre sí mismo y de él nació la primera pareja: Shu, dios del aire y la luz, y Tefnut, diosa de la humedad. De ellos nacieron, estrechamente unidos, Geb, dios- Tierra, creador de los minerales y las plantas, y Nut, la diosa Cielo.
Al poco tiempo, Shu separó violentamente a sus hijos, la Tierra y el Cielo, que permanecían juntos  en felicidad. Entonces Geb quedo recostado y formo el suelo: mientras Nut, con su gigantesco cuerpo, se arqueó sobre su esposo y formó la bóveda celeste. En ese mismo momento, de ella surgieron, uno tras otro, cuatro hijos: Osiris e Isis, Seth y Neftis, que conformaron las dos parejas que dieron inicio a todo.
Con el paso de los años, el mundo se fue poblando y Osiris se transformó en un rey bienhechor, que reveló a los egipcios el cultivo del trigo, de la cebada y de la vid, les dio como alimento el pan, y como bebidas el vino y la cerveza. Más tarde recorrió la Tierra entera para civilizarla.
A su retorno, cayó en una trampa que le tendió su hermano Seth, dios del mal y demonio de la noche. Seth había hecho construir un cofre curiosamente tallado cuya altura correspondía, intencionalmente, a la estatura poco normal de Osiris.
Durante la fiesta que celebraba por el retorno de su hermano, declaró que lo entregaría a quien lo ocupara con exactitud. Muchos invitados lo intentaron sin éxito y cuando lo hizo Osiris, cerraron el cofre, lo clavaron y lo tiraron al río Nilo.
Así por medio de engaños, logró que Osiris se metiera en un ataúd. El ataúd fue a la deriva hasta el mar, las olas lo arrastraron a Biblos, y, finalmente, lo depositaron al pie de un árbol que creció prodigiosamente hasta ocultarlo en su interior. Al poco tiempo, lo fue a buscar allí su esposa Isis, quien consiguió ser fecundada por su esposo muerto.
Una vez traído a Heliópolis, en Egipto, el ataúd fue descubierto por Seth, quien despedazó el cuerpo de Osiris y dispersó por las distintas provincias del país los miembros cortados del cadáver de su hermano. Entonces, Isis se puso a buscarlos, los recogió y lloró amargamente sobre ellos. Así, generó las crecidas que brindarían fertilidad al Nilo. En cada lugar donde encontraba alguno de los restos de su marido, erigía una tumba. Con la ayuda de Neftis, esposa del malvado Seth, Isis encerró cada una de las partes halladas, en una figura hecha de cera y de sustancias aromáticas, semejante en tamaño a Osiris. Con la colaboración de Anubis, dios-perro especializado en el arte de la momificación, reconstituyó a su esposo a quien dio un cuerpo eterno, inmortal, reanimado para siempre por el poder de su magia. Reconstruido el cuerpo, de él brotó transpiración, que contribuyó a aumentar más el caudal del Nilo.
A continuación, convocó a todas las clases sacerdotales. Unas después de las otras, les hizo jurar el secreto de lo que ella les iba a confiar: primero anunció la sepultura de Osiris; y después de recordar su obra benéfica, exhortó a todos los sacerdotes a venerar a Osiris como un dios, a consagrarle uno de sus animales, cualquiera que fuese, a honrar ese animal mientras viviese y a rendirle los mismos honores después de muerto.
Durante años, Horus, hijo póstumo de Osiris, fue criado secretamente por Isis en los pantanos de Khemmis, para vengar a su padre. Cuando estuvo preparado, Horus, tras duros combates en los que perdió y recuperó sucesivamente un ojo que más tarde ofrecería como talismán a su padre,  logró arrancar de manos de Seth su herencia y así, Osiris revivió triunfante en su hijo que gobernó a Egipto. Por esto, los dioses reunidos en el tribunal que juzgaba los conflictos de los dos hermanos, declararon a Seth vencido y proclamaron la inmortalidad de Osiris como rey en el mundo de más allá; mientras que, en el mundo terrestre, él reinaría en el cuerpo de su hijo y en el de sus futuros sucesores.
Desde que todo sucedió, los egipcios consideraron que estos hechos se repetían cada año. Así que cada vez que terminaba la inundación porque cesaban el llanto de Isis y el sudor de Osiris, se celebraban unas ceremonias que recordaban su muerte. Y cuando comenzaba la siembra porque se retiraban las aguas del Nilo y dejaban a descubierto la tierra blanda, lista para sembrar, se conmemoraba su resurrección.
Todos estos ritos consideraban a la muerte como la puerta de la vida nueva. Osiris renacía en Horus que, con la ayuda de Isis, vencía a Seth. Desde entonces, la lucha entre Osiris-Horus y Seth, el bien y el mal, se repite diariamente con la sucesión de los días y las noches y el cambio de las estaciones.
Horus es el sol naciente cuyos rayos vencen a Seth, dios del mal y de las tinieblas. Osiris es el sol que con su brillo, alumbra la nueva vida desde el más allá y protege el cultivo de los vegetales con los que se alimenta el hombre.

A partir de la comprensión oral del texto mediante discusión y análisis con preguntas como ¿Qué trata de explicar el mito de Osiris? ¿Quiénes son los protagonistas de la creación del mundo según el Mito de Osiris? ¿Cómo son las explicaciones que ofrece el mito?, se dividirán en grupos de cuatro integrantes para realizar la siguiente consigna:
·         Luego de leer el texto, realiza un árbol genealógico con las diferentes relaciones de parentesco que menciona el mito aplicando la herramienta digital Cmap, respetando que las líneas horizontales unen a los miembros de una pareja y las verticales con flechas indican los hijos que tuvo cada pareja. Observa este ejemplo:
Actividades de Cierre:
·         Cada grupo realizara una puesta en común para explicar los diferentes trabajos.
Estrategias Metodológicas:
·         Discusión y análisis
·         Preguntas intercaladas para la comprensión del texto
·         Re vinculación de la información
·         Elaboración de Herramienta Cmap para nueva aplicación de conceptos
Recursos TIC:
·         Proyector
·         Netbook
·         Teléfonos móviles
Evaluación:
Criterios de Evaluación:
Observación constante teniendo en cuenta:
·         Participación activa durante toda la clase.
·         Predisposición y colaboración para trabajar en grupos.
Instrumentos de Evaluación:
·         Exposición Oral
·         Control del trabajo realizado
Bibliografía:
·         Lengua Cuaderno de Estudio 2. Ministerio de Educación. Serie Horizonte

·         Conociendoelmito.blogspot.com

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