TRABAJO
FINAL INTEGRADOR
Curso
de Capacitación:” El manejo de la información escolar en la Era
Escolar”
Capacitador:
Profesora
Giselle Possi
Autor del Trabajo: Gabriela
Elizabeth del Valle Quiroga
Título: Profesora
de Lengua
Nivel de Enseñanza: Secundaria
Espacio Curricular: Lengua
Lugar: Escuela
Secundaria de Amberes
Destinatarios: 3°
año, única división, con 20 alumnos de la edad de 13 años, siendo este grupo
homogéneo en cuanto a resolución de tareas, participación activa y buenos
lectores.
Horas Cátedras: 80
minutos
Contextualización de la
Propuesta Didáctica: El grupo clase trabajaron con Mitos y
leyendas, junto a las características de cada género, por lo que esta propuesta
pretende la fijación de contenidos.
Objetivos:
·
Afianzar características de los Mitos y su
intencionalidad estética.
·
Identificar a este género como relatos acerca
de los orígenes.
·
Distinguir la ficcionalidad en el texto.
Contenidos:
El mito. Intencionalidad estética y trama
narrativa. Los relatos acerca de los orígenes. El Mito y la Literatura. La
ficción
Actividades de Inicio:
Se escribirán en la pizarra
palabras claves:” Mitos- narraciones populares- ficción- relatos anónimos-
héroes” para realizar un repaso de la clase anterior.
Actividades de Desarrollo:
Los alumnos leerán con la
ayuda del docente el texto “El mito de Osiris”, el mismo pertenece a la
mitología egipcia y explica la formación de distintos elementos de la
naturaleza.
El mito de Osiris
En los orígenes sólo existía
Nuu, el agua primordial, oscura y fría, que contenía el germen de la vida
futura Nuu lo ocupaba todo hasta que surgió, nacido por propia voluntad, sin
padre ni madre, Atom, el que hizo a los dioses y creó el Universo sin que él
hubiera sido creado. Atomse replegó sobre sí mismo y de él nació la primera
pareja: Shu, dios del aire y la luz, y Tefnut, diosa de la humedad. De ellos
nacieron, estrechamente unidos, Geb, dios- Tierra, creador de los
minerales y las plantas, y Nut, la diosa Cielo.
Al poco tiempo, Shu separó
violentamente a sus hijos, la Tierra y el Cielo, que permanecían juntos en felicidad. Entonces Geb quedo recostado y
formo el suelo: mientras Nut, con su gigantesco cuerpo, se arqueó sobre su
esposo y formó la bóveda celeste. En ese mismo momento, de ella surgieron, uno
tras otro, cuatro hijos: Osiris e Isis, Seth y Neftis, que conformaron las dos
parejas que dieron inicio a todo.
Con el paso de los años, el
mundo se fue poblando y Osiris se transformó en un rey bienhechor, que reveló a
los egipcios el cultivo del trigo, de la cebada y de la vid, les dio como
alimento el pan, y como bebidas el vino y la cerveza. Más tarde recorrió la
Tierra entera para civilizarla.
A su retorno, cayó en una
trampa que le tendió su hermano Seth, dios del mal y demonio de la noche. Seth
había hecho construir un cofre curiosamente tallado cuya altura correspondía,
intencionalmente, a la estatura poco normal de Osiris.
Durante la fiesta que
celebraba por el retorno de su hermano, declaró que lo entregaría a quien lo
ocupara con exactitud. Muchos invitados lo intentaron sin éxito y cuando lo
hizo Osiris, cerraron el cofre, lo clavaron y lo tiraron al río Nilo.
Así por medio de engaños,
logró que Osiris se metiera en un ataúd. El ataúd fue a la deriva hasta el mar,
las olas lo arrastraron a Biblos, y, finalmente, lo depositaron al pie de un
árbol que creció prodigiosamente hasta ocultarlo en su interior. Al poco
tiempo, lo fue a buscar allí su esposa Isis, quien consiguió ser fecundada por
su esposo muerto.
Una vez traído a Heliópolis,
en Egipto, el ataúd fue descubierto por Seth, quien despedazó el cuerpo de
Osiris y dispersó por las distintas provincias del país los miembros cortados
del cadáver de su hermano. Entonces, Isis se puso a buscarlos, los recogió y lloró
amargamente sobre ellos. Así, generó las crecidas que brindarían fertilidad al
Nilo. En cada lugar donde encontraba alguno de los restos de su marido, erigía
una tumba. Con la ayuda de Neftis, esposa del malvado Seth, Isis encerró cada
una de las partes halladas, en una figura hecha de cera y de sustancias
aromáticas, semejante en tamaño a Osiris. Con la colaboración de Anubis, dios-perro
especializado en el arte de la momificación, reconstituyó a su esposo a quien
dio un cuerpo eterno, inmortal, reanimado para siempre por el poder de su magia.
Reconstruido el cuerpo, de él brotó transpiración, que contribuyó a aumentar
más el caudal del Nilo.
A continuación, convocó a
todas las clases sacerdotales. Unas después de las otras, les hizo jurar el
secreto de lo que ella les iba a confiar: primero anunció la sepultura de
Osiris; y después de recordar su obra benéfica, exhortó a todos los sacerdotes
a venerar a Osiris como un dios, a consagrarle uno de sus animales, cualquiera
que fuese, a honrar ese animal mientras viviese y a rendirle los mismos honores
después de muerto.
Durante años, Horus, hijo
póstumo de Osiris, fue criado secretamente por Isis en los pantanos de Khemmis,
para vengar a su padre. Cuando estuvo preparado, Horus, tras duros combates en
los que perdió y recuperó sucesivamente un ojo que más tarde ofrecería como
talismán a su padre, logró arrancar de
manos de Seth su herencia y así, Osiris revivió triunfante en su hijo que gobernó
a Egipto. Por esto, los dioses reunidos en el tribunal que juzgaba los conflictos
de los dos hermanos, declararon a Seth vencido y proclamaron la inmortalidad de
Osiris como rey en el mundo de más allá; mientras que, en el mundo terrestre,
él reinaría en el cuerpo de su hijo y en el de sus futuros sucesores.
Desde que todo sucedió, los
egipcios consideraron que estos hechos se repetían cada año. Así que cada vez
que terminaba la inundación porque cesaban el llanto de Isis y el sudor de
Osiris, se celebraban unas ceremonias que recordaban su muerte. Y cuando
comenzaba la siembra porque se retiraban las aguas del Nilo y dejaban a
descubierto la tierra blanda, lista para sembrar, se conmemoraba su resurrección.
Todos estos ritos
consideraban a la muerte como la puerta de la vida nueva. Osiris renacía en
Horus que, con la ayuda de Isis, vencía a Seth. Desde entonces, la lucha entre
Osiris-Horus y Seth, el bien y el mal, se repite diariamente con la sucesión de
los días y las noches y el cambio de las estaciones.
Horus es el sol naciente
cuyos rayos vencen a Seth, dios del mal y de las tinieblas. Osiris es el sol
que con su brillo, alumbra la nueva vida desde el más allá y protege el cultivo
de los vegetales con los que se alimenta el hombre.
A partir de la comprensión
oral del texto mediante discusión y análisis con preguntas como ¿Qué trata de
explicar el mito de Osiris? ¿Quiénes son los protagonistas de la creación del
mundo según el Mito de Osiris? ¿Cómo son las explicaciones que ofrece el mito?,
se dividirán en grupos de cuatro integrantes para realizar la siguiente
consigna:
·
Luego de leer el texto, realiza un árbol
genealógico con las diferentes relaciones de parentesco que menciona el mito
aplicando la herramienta digital Cmap, respetando que las líneas horizontales
unen a los miembros de una pareja y las verticales con flechas indican los
hijos que tuvo cada pareja. Observa este ejemplo:
Actividades de Cierre:
·
Cada grupo realizara una puesta en común para
explicar los diferentes trabajos.
Estrategias Metodológicas:
·
Discusión y análisis
·
Preguntas intercaladas para la comprensión
del texto
·
Re vinculación de la información
·
Elaboración de Herramienta Cmap para nueva
aplicación de conceptos
Recursos TIC:
·
Proyector
·
Netbook
·
Teléfonos móviles
Evaluación:
Criterios de Evaluación:
Observación constante
teniendo en cuenta:
·
Participación activa durante toda la clase.
·
Predisposición y colaboración para trabajar
en grupos.
Instrumentos de Evaluación:
·
Exposición Oral
·
Control del trabajo realizado
Bibliografía:
·
Lengua Cuaderno de Estudio 2. Ministerio de Educación.
Serie Horizonte
·
Conociendoelmito.blogspot.com
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